Lo que está en la bolsa no es tuyo del todo: es una anotación en la base de datos de una empresa. Mientras la empresa funcione, bien. Cuando no, la fila de acreedores es larga.
Para lo que operas cada semana, la bolsa está bien. Para lo que piensas tener seis meses, sácalo a una billetera tuya.
Tu billetera son doce palabras. Escritas en papel, guardadas en dos lugares distintos, jamás en una foto ni en el chat de nadie. Quien tiene esas palabras tiene tu dinero, y no hay soporte al que reclamar.
Nadie legítimo te va a pedir esas palabras. Nadie. Nunca.